La joyería situada en el número 38 de la calle San Rafael sufrió una tentativa de robo el último fin de semana. Un joven que entró a la tienda y se probó un reloj de oro haciéndose pasar por cliente salió corriendo llevándose sin pagar el artículo. Pero el dependiente que lo atendía lo persiguió y logró finalmente recuperar el objeto sustraído.
El suceso ocurrió concretamente en torno a las once y media y las doce menos cuarto de la mañana del sábado, a una hora punta en que las calles comerciales del centro -entre ellas San Rafael- se encontraban repletas de público.
El presunto ladrón, de un 1,80 metros de estatura aproximadamente, complexión fuerte y entre 23 y 25 años, vestía unas calzonas floreadas y una camiseta blanca de tirantes.
Nada más entrar al establecimiento, dijo al dependiente que quería comprar un reloj de oro. Éste le sacó uno y el supuesto cliente se lo probó -según él- para ver cómo le quedaba la cadena. Pero una vez colocado y sin mediar más palabras, salió corriendo en dirección a la calle Bonifaz con el reloj puesto en la muñeca.
El dependiente que le estaba atendiendo salió a la calle y comenzó a gritar "¡Al ladrón!". Entonces salió corriendo detrás de él dejando al dueño de la joyería -que estaba en ese momento del robo en el interior del comercio-, perplejo, en la puerta de la tienda. La persecución continuó por la zona conocida como Cobreros Nuevo hasta la calle Gonzalo de Córdoba, en la que el ladrón -en vista de que no se quitaba de encima al dependiente- decidió deshacerse del artículo robado dejándolo en la ventana de un colegio que se encuentra en dicha calle.
Aunque no ha habido parte de ninguna detención aún, la descripción facilitada tanto por el dependiente como por el propietario del establecimiento parece que ha puesto a la Policía sobre la pista del caco. De hecho, todo apunta a que el individuo tiene antecedentes y a que es ya conocido por la Policía que, tras interponerse la correspondiente denuncia, continúa investigando estos días para localizar al ladrón y ponerlo pronto a disposición judicial para aumentar la seguridad tiendas.
Como ya se ha hecho con otros dos detenidos que ha habido el pasado fin de semana, uno acusado de maltratar a su pareja en plena vía pública y el otro, de conducir bajo los efectos del alcohol y provocar un accidente en la autovía de San Fernando a Cádiz. Un fin de semana que, a pesar de todo, se ha cerrado con el registro de un balance mucho más tranquilo que en otras ocasiones. El tráfico, fundamentalmente y por fortuna, no ha deparado ningún accidente que revistiera gravedad aparte del referido con anterioridad.