Agentes de la Policía Local detuvieron el pasado fin de semana al segundo sospechoso de participar en la última oleada de asaltos, con el uso de tapas de alcantarilla, sufrida por los comerciantes de Alicante. Su novia ya había sido arrestada durante la madrugada del viernes cuando, supuestamente, ambos acababan de perpetrar un nuevo golpe.
Su compañero de fechorías logró darse a la fuga en moto, mientras ella, que caminaba con muletas, fue interceptada por el Cuerpo Nacional de Policía. Esa noche se habían contabilizado al menos tres robos por el mismo procedimiento en la zona de Nuevo San Blas y sus inmediaciones.
Veinticuatro horas después, el segundo ladrón fue capturado por la Policía Local cuando se disponía a actuar, esta vez en solitario, en la calle San Mateo, según informan fuentes conocedoras de los hechos. Los agentes confiscaron la motocicleta en la que circulaba el infractor, al parecer, robada.
A uno y otra, afincados en el barrio de Virgen del Carmen, y de poco más de veinte años de edad, se les atribuyen cerca de veinte asaltos a tiendas tras reventar los cristales de seguridad con una tapa de alcantarillado. Los dos han quedado a disposición de la autoridad judicial.
Durante las últimas semanas, los delincuentes lograron reunir un importante botín, fruto de robos en diversas zonas comerciales de la ciudad, no sólo del centro urbano, y también en la Playa de San Juan. Entre sus objetivos predilectos figuraban tiendas de ropa y establecimientos ópticos. En uno de éstos, precisamente, en la calle Bailén, provocaron las pérdidas más importantes, puesto que se apropiaron de la recaudación del día anterior y de numerosas monturas de gafas de primeras marcas comerciales.
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