Los cacos usan el móvil para filmar la seguridad de las tiendas de Valencia y estudiar su asalto
Fingen ser clientes y estar manteniendo una conversación o enviando un SMS para grabar
M. Vázquez, Valencia
Los ladrones han ideado una nueva forma de estudiar los comercios de cara a convertirlos en víctimas de sus atracos, gracias a las ventajas que ofrecen los móviles de última tecnología, según han revelado algunos comerciantes de Valencia. Éstos detallaron que sus tiendas fueron desvalijadas durante el fin de semana de Nochebuena y Navidad, en lo que calificaron de «auténtica oleada de robos en los alrededores de la plaza del Ajuntament», algo de lo que ya informó este diario.
En concreto, estos establecimientos fueron asaltados de noche o durante la madrugada, pero, según diversos responsables de las tiendas, «la información ya la tenían de antes».
Y es que, «los cacos entran en las tiendas cuando hay clientes y fingiendo que van a comprar, sacan el móvil y hacen como que mantienen una conversación o que están enviando un mensaje cuando, en realidad, lo que están haciendo es grabar lo que hay dentro y las medidas de seguridad existentes en cada uno de los establecimientos para, luego poder desvalijarlos sabiendo ya perfectamente qué se van a encontrar», según Juanma, de la tienda Cool, en la calle San Vicente.
Alfonso, de Size, un establecimiento de la calle Periodista Azzati, llegó a sorprender a uno de los supuestos ladrones mientras filmaba en su tienda. «Me di cuenta de que estaba grabando con el móvil, pero estaba atendiendo a un cliente y no pude llamarle la atención. Sin embargo, al percatarse de que lo había pillado, salió enseguida de la tienda», explicó.
Miles de euros en relojes y ropa
Poco después le desvalijaron la tienda, de donde se llevaron numerosos relojes valorados en más de 2.000 euros tras «destrozar el cristal blindado de un escaparate interior con un hierro que introdujeron a través de la persiana».
Cool también se quedó sin relojes, pero a ellos los cacos les quitaron también varias prendas de vestir, ya que consiguieron acceder al interior del local. En total, les robaron productos por un valor superior a los 10.000 euros. «Ya no es sólo lo que se llevan, es lo que te impiden ganar; estamos en plena campaña navideña y apenas nos quedan varios relojes para vender», señaló Juanma.
Alfonso también se quejaba ayer de la misma situación, además de denunciar que «casi no hay vigilancia. A las nueve de la noche, y pese a estar al lado el ayuntamiento, aquí no hay ni un alma; la zona se queda vacía, no parece el centro porque casi no se ven ni coches patrulla».
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