Entre los grandes afectados por la delincuencia en la capital están las farmacias y por eso la Fiscalía Santiago Centro ha desarrollado un trabajo especial con ese sector del comercio.
Entre 150 y 200 millones de dólares anuales pierden los supermercados a causa del denominado hurto hormiga. La cifra podría duplicarse si se contemplan los delitos en otros centros comerciales como tiendas de departamentos, farmacias e incluso negocios de barrio.
Así se informó en el seminario Seguridad para el comercio, organizado por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), en conjunto con la Asociación Gremial de Supermercados de Chile (Asach).
El gerente general de la CCS, Cristián García-Huidobro, afirmó que el “robo hormiga” tiene consecuencias para el sector privado, para el Estado que pierde alrededor de 28 millones de dólares por la recaudación de impuestos y también causa perjuicio económico a la policía, los tribunales y los municipios, que deben invertir recursos para prevenir el comercio ilegal de los productos hurtados desde locales establecidos.
Para el presidente de la Asach, Fernando Alvear, a dos años de la aplicación de la reforma procesal penal en la Región Metropolitana, se observan algunas ventajas, como la rapidez en los procesos, pero también criterios garantistas que aplican algunos jueces, “disminuyendo las penas o dejando en muchos casos en libertad a los delincuentes”, aseveró.
MINISTERIO PUBLICO
Por su parte, el fiscal jefe de la unidad de focos delictuales de la Fiscalía Santiago Centro, Andrés Montes, señaló que el 70% de las denuncias que reciben son -precisamente- delitos contra la propiedad y hurtos.
Montes explicó que la estrategia de la Fiscalía apunta a una persecución penal inteligente, concibiendo el delito dentro de un entorno y con una serie de variables a atacar. Esto ha permitido bajar la delincuencia, por ejemplo, de 471 hurtos simples que ingresaron en diciembre de 2005 -mes que se producen los mayores delitos- a 344 en 2006.
Montes sostuvo que el trabajo conjunto con el comercio ha sido vital para prevenir y detectar bandas de delincuentes. “Hay una relación directa y de confianza. Los comerciantes tienen los teléfonos celulares de los fiscales”, explicó. LN